Adopción del jaguar macho Teo

El año pasado me hice cargo del apadrinamiento del jaguar macho "Milagro". Escribí sobre eso en está página web (véase "Apadrinamiento del jaguar macho Milagro en Wilhelma de Stuttgart" y el "Comunicado de prensa de Wilhelma: el cónsul honorario de Colombia amplía el apadrinamiento del jaguar").

Tras un examen exhaustivo de Milagro, los veterinarios del Wilhelma decidieron retirarlo del programa de cría por motivos de salud. Milagro debió "mudarse" a España a el zoológico “Rio Safari” en Elche el 2 de octubre de 2023, donde se unirá a la hembra Pepa, cuya pareja acababa de morir.  Para mí, esto significaba despedirme de mi querido ahijado y por eso lo fui a visitar un día antes de su partida.

El Wilhelma me ha ofrecido en sustitución el apadrinamiento de otro gato salvaje; Se trata de Teo, una hermosa pantera negra, un jaguar de casi 5 años cuyo pelaje es de color negro en toda su extensión. Procede del Parc des Félins de Nesles (Francia), un zoo especializado en felinos de presa.

Por supuesto voy también a adoptar a Teo. Teo llegó al Wilhelma el 11 de noviembre y aún tiene que adaptarse. Después, según el Wilhelma, "nada se interpondrá entre mi ahijado y yo” y podré conocerlo personalmente".  El Wilhelma ya me ha enviado por adelantado unas cuantas fotos estupendas de Teo, una pantera negra, de casi 5 años cuyo pelaje es de color negro en toda su extensión. Procede del Parc des Félins, un zoo de Nesles (Francia) especializado en felinos de presa. Teo llegó al Wilhelma el 11 de noviembre y aún tiene que instalarse y adaptarse, después, según Wilhelma, "nada se interpondría en que nos conozcamos personalmente". El Wilhelma ya me ha enviado por adelantado unas cuantas fotos estupendas de mi futuro "ahijado". Por supuesto, informaré sobre mi primer encuentro con Teo y la historia de su vida. Quizá surja un romance con Taima, la gata jaguar de la jaula de al lado, y me convierta en "padrino-tío-abuelo" después de todo.

El 22 de diciembre de 2023 se hizo oficial el apadrinamiento en el Wilhelma. El Dr. Thomas Kölpin, director del parque zoológico Wilhelma, me entregó el certificado de apadrinamiento en una especie de acto ceremonial frente a la jaula de Theo. Un poco antes de la ceremonia colocaron una canasta con un gran trozo de carne para que Theo se acercara y apareciera en las fotos, Theo siguió el juego y estiró su esbelto e imponente cuerpo para alcanzar la carne y fue fotografiado con el padrino.  

El Wilhelma publicó un comunicado de prensa sobre el nuevo apadrinamiento (vea tambien un comunicado de prensa de la Wilhelma eb su pagina web).
 

Mientras tanto, he diseñado un decantador  de "porcelana" a nuestro Teo, un "Teo II" por así decirlo. La fábrica de porcelana de mi amigo Hannes Kämmer en Rudolstadt, Turingia, fabricó para mí este decantador de porcelana en forma de jaguar negro en marzo de 2024.

Puede leer la historia del desarrollo de estas figuras de porcelana de jaguar en esta página web (véase "El jaguar - ahora también en forma de decantador de porcelana").

 

Hace rato que no escuchaba nada de mi “ahijado” Teo; aún sigo esperando que me llamen y me digan que ya me ha convertido en un “orgulloso abuelo”. Así, que me puse en contacto con la señora Weidner (de la Oficina de Prensa y Marketing del Wilhelma) para preguntarle por Teo y por su relación con su pareja, el jaguar hembra Taima. En esa llamada telefónica del 21 de agosto de 2025, La señora Weidner me invitó muy cordialmente al Día del Padrino en el Wilhelma, el 10 de octubre de 2025 (aunque yo probablemente estaré en Colombia en esas fechas).

El hecho de que hasta ahora no haya llegado descendencia, aunque Teo ya es orgulloso padre de dos jaguares concebidos en Francia, no se debe a él, sino claramente a Taima. Al parecer, se ha descubierto que ella puede tener la voluntad, pero no la capacidad de traer al mundo jaguarcitos. Por eso, el Wilhelma está buscando una nueva compañera para Teo, que reemplace a Taima.

En octubre tendré que decidir si renuevo o no el padrinazgo de Teo. Existe al menos la esperanza de que el próximo año sí logre convertirme en “abuelo”.

Con cariño,
Gerald Gaßmann